
Sr. Bryan Pesántez Castro
PRESIDENTE DEL CONSEJO ESTUDIANTIL 2025-2026
¿Por qué dedicarle solo unas palabras a un maestro cuando, para hacerle verdadero honor, haría falta escribir un libro entero? El Día del Maestro no debería ser solo una fecha más en el calendario. Para mí, es un momento para pensar en todo lo que realmente significan los maestros en nuestra vida. Muchas veces creemos que solo están para enseñar materias, pero en realidad hacen mucho más que eso: forman personas, nos enseñan valores y nos ayudan a ser quienes somos. Este es un reconocimiento a quienes, con paciencia y entrega, siembran las semillas del saber en cada uno de nosotros.
Si miramos hacia atrás, antes los maestros eran vistos con mucho más respeto. Eran una figura de autoridad, alguien a quien se le escuchaba y se le admiraba. Su palabra tenía un peso importante y los estudiantes los valoraban de una manera más profunda.
Ahora las cosas han cambiado. Desde la perspectiva de muchos estudiantes, a veces los maestros ya no son vistos de la misma forma. Hay más confianza, sí, pero también menos reconocimiento. En algunos casos, se los ve como alguien más que cumple su trabajo, sin pensar en todo el esfuerzo que hay detrás de cada clase, de cada explicación y de cada intento por hacernos entender.
Pero, si uno se pone a pensar bien, los maestros están en casi todos nuestros logros. Son quienes nos enseñaron desde lo más básico, como leer y escribir, hasta cosas más complejas como pensar por nosotros mismos. Y no solo eso; también están cuando necesitamos apoyo, cuando no entendemos o cuando dudamos. Muchas veces creen en nosotros incluso más de lo que nosotros mismos lo hacemos.
A veces no valoramos eso en el momento. Incluso hay ocasiones en que se los menosprecia o no se les da la importancia que merecen. Y eso es algo que deberíamos cambiar, porque detrás de cada persona que quiere salir adelante, casi siempre hay un maestro que aportó algo importante en su camino.
Por eso, creo que es necesario empezar a verlos de otra manera. No solo como profesores, sino como personas que realmente influyen en nuestra vida; personas que dedican tiempo, paciencia y esfuerzo para ayudarnos a crecer.
Los maestros no solo enseñan materias, enseñan vida. Y aunque a veces no lo digamos, su impacto se queda con nosotros mucho más tiempo del que imaginamos.

